Viva el Señor, y bendita sea mi roca, Y enaltecido sea el Dios de mi
salvación; Él Dios que venga mis agravios, Y somete pueblos debajo de mí; Él
que me libra de mis enemigos, Y aún me eleva sobre los que se levantan contra
mí; Me libraste de varón violento. Por tanto yo confesaré entre las naciones,
oh Señor, Y cantaré a tu nombre.
(Salmo 18:46-49)
No hay comentarios:
Publicar un comentario