domingo, 19 de agosto de 2012

Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque el Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
(Deuteronomio 31:6)

martes, 14 de agosto de 2012

Muéstrame, oh Señor, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Señor, de tus piedades y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Señor.
(Salmo 25:4-7)

lunes, 13 de agosto de 2012


El Señor es mi fortaleza y mi escudo; En Él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré. El Señor es la fortaleza de su pueblo, Y el refugio salvador de su ungido. Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre. 
(Salmo 28:7-9)

Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino; quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas; quien adiestra mis manos para la batalla, para entesar con mis brazos el arco de bronce. Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido. Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies ni han resbalado. 
(Salmo 18:32-36)





El Señor es mi fortaleza y mi escudo; En Él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré. El Señor es la fortaleza de su pueblo, Y el refugio salvador de su ungido. Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre. 
(Salmo 28:7-9)


martes, 7 de agosto de 2012

Viva el Señor, y bendita sea mi roca, Y enaltecido sea el Dios de mi salvación; Él Dios que venga mis agravios, Y somete pueblos debajo de mí; Él que me libra de mis enemigos, Y aún me eleva sobre los que se levantan contra mí; Me libraste de varón violento. Por tanto yo confesaré entre las naciones, oh Señor, Y cantaré a tu nombre. 
(Salmo 18:46-49)